El cargador de mi portátil se ha roto ¿Y ahora qué?

El cargador de mi portátil se ha roto ¿Y ahora qué?

Entre los usuarios de ordenadores portátiles (así como de smartphones y tablets) es muy común perder el cargador, si viajamos de forma habitual (muchos hoteles deben disponer de espacios de objetos perdidos sólo para cargadores), y también descubrir que de un día para otro deja de cargar, se rompe la conexión o simplemente deja de funcionar.

 

Los cargadores están siempre conectados a la corriente y expuestos a multitud de eventos, tanto eléctricos como de otra índole, lo que reduce drásticamente su ciclo de vida: sobrecarga eléctrica por subidas y bajadas de tensión (cuando dejes de usar el cargador desconéctalo), tirones al intentar desenchufar el cargador tirando del cable en lugar de extraer el conector, con el consiguiente sufrimiento para el cable y la clavija, sobrecalentamiento por altas temperaturas, etc.

 

¿Qué hacemos cuando esto ocurre?

En primer lugar, lo más aconsejable es volver a disponer de una cargador original, algo que las marcas saben y de los cual se aprovechan imponiendo unos precios muchas veces injustificados.

Una estupenda alternativa es comprar una cargador universal, pero teniendo mucho cuidado, tanto de las especificaciones como en la indicación de sus controles de seguridad y calidad, es decir Certificado CE, una normativa marcada por la Comunidad Europea que tiene como objetivo verificar el correcto funcionamiento de los dispositivos eléctricos así como asegurar que no existe ningún tipo de fraude en su comercialización. Algunos aspectos que tiene en cuenta para otorgar la certificación son: potencia real, baja tensión, certeza de que esté libre de emisiones contaminantes, ausencia de RoHs (Restriction of Hazardous Substances) que asegura cumplir con la restricción de ciertas sustancias peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos, protección de uso, etc.

 

Además de su precio, los cargadores universales tienen otras ventajas, como la posibilidad de utilizarlos con otros ordenadores de otras marcas y modelos, incluso otros dispositivo electrónicos (gracias a los cambios de voltaje automático y la disponibilidad de varias clavijas).

A la hora de escoger un cargador debemos tener en cuenta el consumo o potencia, es decir voltaje y el amperaje que necesitamos (entrada de energía o input ysalida u output, la que interesa) su multiplicación nos dará el número de watios necesarios (si el cargador original consume 4,50 amperios a 19 voltios tendrá un consumo de 85,5 watios por lo que necesitaremos un cargador universal de 90 watios). Siempre será conveniente comprar un cargador que vaya holgado de watios, ya que nos permitirá versatilidad en el uso, pero si no necesitamos más de 65W, podremos ahorrar comprando uno de menor potencia.

Hay muchos cargadores universales en el mercado con botón de voltaje, pero aconsejamos los automáticos que nos evitan quebraderos de cabeza y sobre todo desagradables accidentes, ya que gestionarán dicho dato de forma automática con sólo cambiar la clavija.

 

Algunos consejos más

 

¿Es adecuado tener conectado el portátil a la red si la batería ya está cargada? Si el ordenadores está apagado es conveniente desconectarlo de la corriente. Aunque la batería esté cargada alguno de los componentes internos del portátil consume una pequeña cantidad de energía. Trabajar siempre con el portátil conectado no presentará ningún problema, aunque es conveniente descargar la batería completamente al menos una vez al mes. Si no hacemos esto, en el momento que queramos trabajar sólo con la batería habrá perdido capacidad y se agotará rápidamente.  

 

Si perdemos o se nos estropea el cargador, debemos comprobar que el que compremos proporcione el mismo voltaje, la misma intensidad de corriente y disponga de idéntico conector y la polaridad.